Con la llegada de la R9, Yamaha sitúa a esta deportiva como su nuevo modelo insignia de la gama Supersport homologado para carretera.
Y es un cambio que juega a favor del piloto de calle. Un tricilíndrico de 890 cc con 119 CV y 195 kg es una moto que se aprovecha de verdad en una carretera de montaña, algo que no siempre se puede decir de una superbike de 200 CV.
El propulsor es el conocido CP3, tricilíndrico en línea de 890 cc, refrigerado por líquido, con doble árbol de levas y cuatro válvulas por cilindro. El mismo bloque que ha convertido a la MT-09 en un superventas, aquí con mapeados, transmisión final y avance de encendido reconfigurados en clave deportiva.
Lo que diferencia a este motor de un tetracilíndrico clásico es el carácter. Un tres cilindros entrega par desde muy abajo y sigue estirando arriba, así que no necesitas vivir por encima de las 10.000 rpm para ir rápido. En carretera abierta eso se traduce en menos cambios de marcha y más margen de error.
El acelerador es electrónico, con microprocesador YCC-T, y el embrague es asistido y antirrebote, un detalle que se agradece al bajar varias marchas de golpe entrando en una curva cerrada. El cambio incorpora quickshifter QSS de tercera generación, bidireccional, para subir y bajar sin tocar la maneta.
La potencia de la Yamaha R9 es de 119 CV (87,5 kW) a 10.000 rpm, con un par máximo de 93 Nm a 7.000 rpm. Con 195 kg en orden de marcha, la relación peso/potencia queda en torno a 1,64 kg por caballo.
Esa cifra de par a régimen medio es la clave. No es una moto que obligue a exprimirla para que pase algo: responde a partir de 4.000 rpm con contundencia y mantiene el empuje hasta el corte.
Yamaha comercializa también una R9 de 35 kW homologada para carnet A2, que entrega 47,6 CV a 6.000 rpm con la limitación instalada. Al deslimitarla, una vez tienes el carnet A, pasa a rendir 95 CV.
Es una opción poco habitual en el segmento. No hay muchas deportivas de este calibre disponibles para A2, y la electrónica de la versión limitada es exactamente la misma que la de la R9 full power. Su precio también es algo inferior.
Aquí es donde la R9 deja de ser “una MT-09 carenada”. El bastidor es de aluminio fundido por gravedad con diseño Deltabox, desarrollado específicamente para este modelo, con rigidez aumentada en las tres dimensiones: torsional, longitudinal y lateral.
Pesa 9,7 kg. Es el chasis más ligero que Yamaha ha montado nunca en una supersport, y es la razón principal de que el conjunto se quede en 195 kg en orden de marcha con los 14 litros del depósito llenos.
El subchasis sigue la misma filosofía y la posición de conducción se ha calibrado para el uso real: los semimanillares quedan algo más altos que en una R1, lo suficiente para que una tarde larga de carretera no acabe en las muñecas. La altura de asiento es de 830 mm.
El equipo de frenada viene directamente del mundo de la competición: pinzas monobloque Brembo Stylema de anclaje radial y cuatro pistones de 30 mm, discos delanteros de 320 mm, latiguillos metálicos de acero inoxidable y bomba radial Brembo. Es equipamiento de superbike montado de serie.
Delante, una horquilla invertida KYB de 43 mm completamente rediseñada. Lo interesante es cómo reparte los ajustes: la botella derecha regula la extensión y la izquierda la compresión, en alta y en baja velocidad. Cada pata incorpora además una válvula de base que optimiza la presión en el cilindro.
Detrás, el amortiguador es totalmente ajustable en precarga, extensión y compresión y altura del pilotaje. Todo el conjunto se desarrolló junto a los equipos de las R1 GYTR y R1 RACE, así que hay margen real para poner a punto la moto según vayas a pista o a carretera.
El carenado se trabajó en túnel de viento y el resultado es que la R9 es aerodinámicamente más eficiente que la R6, pese a tener un motor de mayor cilindrada.
Los alerones integrados bajo la doble óptica delantera generan carga sobre el tren delantero y reducen la elevación de la rueda entre un 6 y un 7 % en recta, y hasta un 10 % aproximadamente en curva. Puedes abrir gas antes al salir de un apoyo sin que el manillar se vuelva ligero.
Estéticamente, queda a medio camino entre la R7 y la R1, con la toma de aire en forma de M como firma de la gama y líneas horizontales que estiran visualmente el conjunto.
La R9 monta una IMU de seis ejes derivada de la R1. Eso significa que todas las ayudas trabajan siendo conscientes del ángulo de inclinación, no solo de la velocidad de las ruedas.
El paquete incluye control de tracción (TCS), control de deslizamiento (SCS), control de elevación del tren delantero (LIF), control de frenada (BC), regulador de deslizamiento trasero (BSR), gestión del freno motor (EBM) y modos de entrega de potencia (PWR). Todo configurable desde la moto o desde el móvil.
Hay nueve modos de conducción en total: Rain, Street y Sport para carretera, dos personalizables y cuatro modos TRACK específicos de circuito.
La instrumentación es una TFT de 5 pulgadas a color con cuatro diseños de visualización, uno de ellos pensado para pista, con cronómetro y tiempos por vuelta. Se conecta con la app MyRide y con Y-TRAC, una herramienta de telemetría que registra y analiza datos de pilotaje al nivel de lo que usan los equipos de competición. Incluso permite enviar mensajes desde boxes a la pantalla.
Motor y prestaciones
Parte ciclo
Dimensiones, capacidades y electrónica
¿Cuánta potencia tiene la Yamaha R9?
La versión full power desarrolla 119 CV (87,5 kW) a 10.000 rpm y 93 Nm a 7.000 rpm. La versión homologada para A2 entrega 47,6 CV limitada y 95 CV una vez se deslimita.
¿Se puede llevar la R9 con carnet A2?
Sí, pero solo la versión específica de 35 kW. La R9 de 119 CV requiere carnet A. La versión A2 mantiene el mismo chasis, frenos, suspensiones y electrónica que la full power.
¿La R9 es la sustituta de la R6?
En la práctica ocupa su lugar en el catálogo de calle, ya que la R6 dejó de homologarse para carretera con la llegada de Euro 5+ y hoy solo se ofrece en versión RACE de circuito. Pero no es un calco: la R9 tiene más cilindrada, más par abajo y una posición de conducción algo menos radical.
¿Es una moto usable a diario?
Más de lo que aparenta. El par del tricilíndrico permite circular en marchas largas a bajo régimen y los semimanillares algo elevados alivian la carga sobre las muñecas. Dicho esto, sigue siendo una deportiva con 830 mm de altura de asiento y postura hacia delante: para uso urbano intensivo hay opciones mucho más cómodas en la gama de motos Yamaha.
¿Qué mantenimiento requiere?
El plan de revisiones oficial de Yamaha, con especial atención a la cadena, los neumáticos y el líquido de frenos si haces circuito. Puedes reservar cita en nuestro taller oficial Yamaha en Valencia, donde trabajamos siempre con recambios originales Yamaha.
¿Puedo probarla antes de comprarla?
Sí. Dentro del programa You Demo Bike puedes reservar una prueba de la R9 sin compromiso en cualquiera de nuestras dos tiendas de Valencia.
Una deportiva no se elige leyendo cifras. Se elige cuando te sientas encima, alcanzas los semimanillares y decides si esa postura es la tuya.
Estamos en Avda. de Suecia 25 y en Avda. General Avilés 36-38, y llevamos vendiendo Yamaha en Valencia desde 1981. Ven a ver la R9, pregúntanos lo que quieras y llévatela a dar una vuelta.
Aprovecha para completar el equipo: tenemos cascos, equipamiento de moto y accesorios originales con los que sacarle partido desde el primer día. Si prefieres que te llamemos, escríbenos desde nuestra página de contacto.